Noticias

Libros inéditos de Kafka podrían aparecer próximamente

  • El fallo del eterno juicio por su legado así lo indica.
  • Kafka siempre quiso que se quemara su obra.

Retrato de Kafka.

La historia del legado de Kafka ha resultado ser casi más kafkiana que su propia obra. Después de años de litigios, que ya os hemos comentado en varias ocasiones, un juez suizo le ha dado la razón a una serie de sentencias israelís sobre a quién pertenecen los documentos de Kafka que, hasta el momento, permanecían a la espera dentro de varias cajas de seguridad en Zurich. ¿Qué secretos albergan esas páginas?

Estos textos podrían dar una nueva luz a una de las figuras más enigmáticas de la literatura del siglo XX. El legado de Kafka, judío de habla alemana nacido en Praga, ha supuesto todo un conflicto entre Israel y Alemania.

Los expertos creen que en esas cajas de seguridad se pueden encontrar más obras de Kafka, con toda probabilidad inacabadas, pero también algo casi más interesante: el final de las novelas que fueron publicadas tras su muerte, en contra de sus deseos.

La corte suprema de Israel quitó a una familia israelí su colección de manuscritos de Kafka, que estaban ocultos en bancos y en un apartamento de Tel Aviv. A esta sentencia, que ya fue importante en su día, se une la del juez suizo, que logra reunificar todo el legado escrito del autor checo.

El extraño del proceso legal que se ha seguido para dilucidar qué hacer con sus papeles es digno de su propia fobia a la burocracia. Según Benjamin Balint, experto en Kafka:

Lo realmente absurdo de este proceso es que se ha hecho sobre un legado del que nadie sabe a ciencia cierta qué contiene. Este fallo resolverá por fin este problema.

Desde que Kafka le dejara a su amigo Max Brod todos sus escritos con la orden de quemarlos en 1924, los papeles han pasado de mano en mano. Brod no hizo caso a Kafka y publicó algunas de sus obras más conocidas, como El proceso, El castillo o America.

Brod guardó material, y dejó encargada a su secretaria de legarlo todo a instituciones académicas tras su muerte, algo que, de nuevo en la historia de estos papeles, no se cumplió. Esther Hoffe vendió algunos, subastó otros, y dejó en herencia a sus hijas el resto.

El gobierno israelí reclamó la propiedad de la obra de Kafka como patrimonio cultural, adentrándose en una larga lucha en los juzgados que ha terminado ahora. Se ha cumplido el deseo de Brod, pero no el de Kafka. ¿Veremos nuevos textos del autor de El proceso y La metamorfosis? Es probable. Pero es no es lo que él hubiera querido.

Vía: The Guardian

from Lecturalia http://bit.ly/2XJ30Dl
fuente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s